Stéphane Humbert Lucas es una casa parisina fundada en 2012 por su creador epónimo, pintor, poeta y perfumista. Todo comienza en el sur de Francia, donde estudia pintura con un maestro flamenco, se especializa en la técnica de temple y desarrolla una obsesión por las asociaciones de pigmentos. Es al experimentar con la pintura cuando toma conciencia de su sinestesia: la capacidad de sentir el olor de los colores, un fenómeno perceptivo donde la vista desencadena simultáneamente el olfato. No busca inventar perfumes: invita a las materias a combinarse, convencido de que su papel es el de un intermediario entre los sentidos. La colección 777, lanzada en 2012, se nutre de sus viajes al Medio Oriente y de su fascinación por esta tierra que considera la cuna del universo. Oriente no se trata allí como un exotismo superficial, sino como una fuente de belleza, misterio y sabiduría. El número 7, que aparece tres veces en el nombre, simboliza para él la protección, la perfección y la suerte. En 2022, lanza la colección Serpent, inspirada en cuentos y leyendas de todo el mundo. Cada composición nace de un lienzo mental donde se acumulan colores, sonidos, poesía, antes de condensarse en una fragancia. Cada composición se construye alrededor de materias preciosas, a menudo raras, elegidas por su densidad emocional. Una casa de artista en el sentido estricto del término.