Santal de Paris de Place de la Rêverie encarna una elegancia suave y acogedora, inspirada en un París íntimo y sofisticado. Aquí, el sándalo se trabaja como una materia preciosa y texturizada, lejos de las maderas secas, para convertirse en una presencia cremosa, empolvada y envolvente, casi como un velo discreto posado sobre la piel. Desde la apertura, el perfume se asienta en una dulzura empolvada y delicada, sostenida por el lirio y el amyris. El efecto es inmediatamente refinado, casi textil, como una sensación de piel limpia y vestida. Luego, la fragancia gana en profundidad con un corazón más sensual y moderno. El ambreto y el ambroxan aportan una textura almizclada y ligeramente cálida, mientras que el sándalo comienza a expresarse, cremoso, suave y perfectamente integrado. Con el tiempo, Santal de Paris se despliega en un fondo rico y envolvente. La vainilla, el benjuí y el ámbar aportan un calor suave y ligeramente balsámico, dando al perfume un aura elegante, confortable y adictiva. La firma se convierte entonces en muy “piel chic”, a la vez presente y sutil.