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Fuego de Pachulí

por Bertrand Duchaufour
Un pachulí cálido y ahumado, como una brasa que se consume lentamente.Feu de Patchouli presenta un pachulí trabajado en torno al calor y la combustión, como una materia que se consume.
Contenido 50ml
102,00€
Precio regular 102,00€
Familles olfactives
Oriental
Picante
Boscoso
Boscoso
Notes de tête
  • naranja dulce de Brasil
  • cidra
  • bergamota
  • baya rosa
  • pimienta negra
  • absoluto de grosella negra
  • aldehídos
Notes de cœur
  • clavo de olor
  • canela
  • clavel rosa
  • davana
Notes de fond
  • patchouli de Célebes
  • absoluta de mirra
  • incienso
  • absoluta de lábdano
  • vainilla
  • almizcles
  • madera a la deriva
  • caramelo
  • musgo de roble

Sillage
Pronunciado
La Fragancia

Feu de Patchouli evoca una atmósfera cálida y envolvente, con una sensación casi ahumada desde los primeros segundos. El patchouli aparece rápidamente, profundo y texturizado, pero no es bruto. Está suavizado por matices más redondeados que le otorgan un lado más accesible y envolvente. Con el tiempo, el perfume se calienta más, con notas amaderadas y ligeramente resinosas que refuerzan esta impresión de calor y brasa. El conjunto crea un perfume intenso pero controlado, entre profundidad, calidez y elegancia, con un patchouli moderno, menos terroso y más trabajado.

La marca

Maison Rebatchi es una casa de perfumería francesa fundada en 2018 por Mohamed Rebatchi, nacido en Créteil en 1991, hijo de emigrantes argelinos, que a priori no estaba destinado a nada de todo esto. A los doce años, recorre a escondidas las perfumerías después del colegio. Se forma solo, afina su olfato, aprende las materias. Sin escuela, sin red, sin dinero, solo con una convicción y un conocimiento de los olores que acaba por sorprender a los que saben. La aventura toma un giro decisivo el día que contacta con Karine Chevallier. Este encuentro genera otros dos, Randa Hammami, luego Maurice Roucel, luego Bertrand Duchaufour. En cada colaboración, la misma reacción: una sorpresa ante su dominio de las materias y su capacidad para llevar a los perfumistas cada vez más lejos. Atraídos por el hombre tanto como por el proyecto, estos grandes nombres le ofrecen lo que el medio rara vez reserva a los autodidactas: su confianza y carta blanca. Cada perfume de la casa es fruto de esta dinámica. Un perfumista, una materia prima emblemática, una historia personal. Bois d'Enfants por Karine Chevallier evoca los bosques de pinos de Vendée. Cuir Tassili por Aliénor Massenet atraviesa el desierto argelino. Feu Patchouli por Bertrand Duchaufour ahuma y especia. Joyeux Osmanthe y Musc Panache llevan la firma de Maurice Roucel. A lo largo de las creaciones se dibuja un puente invisible entre dos culturas, Francia y Argelia.

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