Jonathan Blanc es una casa de perfumería francesa fundada por un hombre cuya historia comienza mucho antes del perfume. Última generación de una línea de marroquineros excepcionales, Jonathan Blanc creció entre cueros preciosos. Es esta herencia de lo bello y lo raro la que estructura todo lo que hace. Casi por accidente descubre el oud, esta madera mística venerada durante siglos en Oriente. Se convierte en importador de oud, suministrando a perfumistas y conocedores. Dos años recorridos por los emiratos le ofrecen otra perspectiva: la de ver el savoir-faire francés desde fuera, desde un mundo donde las materias primas nobles son reinas. Así creó con los perfumistas Adrien Lacape, Délicieuse Crème Brûlée, firmado por Adrien Lacape, abre con caramelo y azúcar moreno antes de fundirse en una vainilla de Madagascar y un haba tonka profundas. En 2025, Jonathan Blanc innovará con Neige de Koh Samui, confiado a Christian Carbonnel, el maestro perfumista, convocando frutas tropicales, mango, maracuyá, sandía, que luego se posan sobre un corazón lácteo de arroz con leche y coco, con una vainilla caramelizada al fondo. Perfumes gourmands, precisos, que llevan la huella de un hombre para quien la materia nunca ha sido abstracta.