Goldfield & Banks es una casa de perfumería fundada en Australia, nacida en 2016 en Sídney de un flechazo. Dimitri Weber, perfumista franco-belga, visita Australia por primera vez alrededor de 2014 y busca una marca de perfume australiana. No encuentra ninguna. Fascinado por la riqueza botánica de un continente que la perfumería moderna casi no había explorado, decide quedarse y crear lo que no existía. El nombre de la casa rinde homenaje a Joseph Banks, el botánico británico que acompañó a James Cook durante su viaje alrededor del mundo en el siglo XVIII y fue el primero en revelar al mundo europeo la extraordinaria diversidad vegetal de Australia. Es esa misma curiosidad exploradora la que Dimitri Weber traslada a sus perfumes: boronia, jengibre rojo australiano, sándalo de Tasmania, musgo costero del sur, lavanda de Tasmania procedente de plantas provenzales trasplantadas hace un siglo. Ingredientes raros, poco o nunca usados en perfumería, recogidos en el lugar y luego enviados a Francia para ser formulados con alcohol de remolacha orgánico y embotellados según métodos europeos. Cada perfume es una postal precisa: una puesta de sol sobre el océano Índico para Sunset Hour, la sensación de caminar en una costa azotada por las olas para Pacific Rock Flower, el calor de una rosa en pleno desierto para Rose Magnitude. Extractos de alta concentración, pensados para durar y dejar una huella clara. Australia en un frasco, compuesta con el saber hacer francés.