Fazaya es una joven casa de perfumería francesa fundada por Yanis y Faouzi, dos apasionados de los viajes y de la perfumería que pasaron dieciocho meses construyendo los cimientos de su proyecto antes de lanzar su primera creación. Es en Dubái, durante estancias repetidas en un universo donde el perfume es un idioma en sí mismo, donde comprendieron lo que querían hacer: no copiar la perfumería oriental, sino encontrarla. Su primer perfume, Desert Sugar, compuesto por el perfumista Pierre-Constantin Guéros, establece de inmediato la dirección de la casa. Una composición de alta concentración, pensada como un elixir más que como un eau de parfum, que mezcla el calor amaderado y dulce del Oriente con los estándares de fabricación franceses. Almizcle blanco, cítricos, ámbar, musgo de roble, sándalo: materias nobles, producidas y formuladas en Francia, con recetas protegidas. El propio perfumista lo resume así: Desert Sugar es lo que es la perfumería franco-oriental moderna, poderosa y radiante. Este diálogo entre dos culturas perfumísticas que todo parece oponer —la intensidad opulenta del Oriente y la precisión contenida de la perfumería francesa— es la razón de ser de Fazaya. Una casa aún joven, pero con un punto de vista muy claro sobre lo que quiere construir.