Néroli Hasbaya se inspira en los paisajes de Hasbaya en el Líbano, con esta idea de una naturaleza bañada por el sol, simple y auténtica. Aquí, estamos ante una flor viva, no trabajada de forma demasiado dulce o artificial. El perfume se abre con una frescura brillante, ligeramente verde y cítrica, que recuerda inmediatamente a los cítricos y las hojas. Luego, el néroli toma todo el protagonismo, con una faceta a la vez floral, ligeramente mielosa y un poco amarga, muy natural. A continuación, el perfume se vuelve más suave y envolvente, con almizcles y maderas ligeras que aportan fijación sin cargar el conjunto. Se mantiene esa sensación de luz y frescura, como una piel calentada por el sol.