Sexual Healing retoma esta idea de conexión, de calor y de confort, como algo que calma mientras atrae. Desde el principio, se siente una suavidad envolvente, casi adictiva, con una sensación cálida que se instala rápidamente. Aquí no hay una frescura limpia, sino más bien un calor suave, casi “piel con piel”. Luego, el perfume se vuelve más profundo y sensual, con notas cremosas, ligeramente dulces y almizcladas que le dan un aire muy íntimo. Con el tiempo, se mantiene cerca de la piel, pero con una verdadera presencia, como un calor que no desaparece. Es un perfume que juega claramente con la sensualidad, pero sin ser agresivo, más bien en algo fluido, suave y atractivo.