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Anima Dulcis

por Rodrigo Flores-Roux - Yann Vasnier
Un cacao especiado e intenso, inspirado en las recetas antiguas de México. Anima Dulcis evoca una cocina oscura y cálida del México colonial, donde las especias y el cacao se mezclan en el aire.
Capacidad 100ml
205,00€
Precio regular 205,00€
Familles olfactives
Oriental
Picante
Notes de tête
  • Semillas de sésamo
  • Corteza de canela
  • Orégano
Notes de cœur
  • Bourgeons de clou de girofle
  • Comino
  • Aroma
  • de
  • noche
  • Infusión de chiles ahumados
Notes de fond
  • Vaina de vainilla mexicana
  • Absoluta de haba de cacao

Sillage
Pronunciado
La Fragancia

Anima Dulcis nos transporta a noviembre de 1695 en Ciudad de México, en el corazón del Convento Real de Jesús María. El aire está cargado de un aroma especiado y profundo, mientras las monjas preparan un cacao barroco infusionado con chiles, una receta secreta a la vez rica y cautivadora. El perfume captura esa atmósfera única, entre espiritualidad y gourmandise. Desde las primeras notas, las especias se imponen con calidez, casi ardientes, luego aparece el cacao, oscuro e intenso, lejos de un chocolate dulce clásico. Hay algo denso y misterioso, como una preparación antigua transmitida en silencio. Con el tiempo, la fragancia se suaviza ligeramente, dejando que surja una dulzura más redonda, casi sagrada, que equilibra la potencia de las especias. En conjunto, crea un perfume rico, complejo y profundamente sensual, donde los contrastes entre calor, gourmandise y misterio otorgan una verdadera firma.

La marca

Arquiste es una casa de perfumería fundada por Carlos Huber, arquitecto de formación e historiador especializado en la preservación del patrimonio. La marca se basa en un enfoque singular del perfume: cada creación se concibe como la reconstrucción de un momento preciso, anclado en un lugar y una época. Carlos Huber desarrolla sus perfumes a partir de investigaciones históricas, archivos y referencias culturales, que luego traduce en composición olfativa. No se trata de interpretar libremente un ambiente, sino de reconstruir una escena. Cada perfume corresponde así a una situación definida, una fecha, un decorado, una atmósfera. Una habitación, un jardín, un viaje, un instante congelado, recreado a través de las materias primas. La escritura olfativa de Arquiste sigue siendo contemporánea, pero siempre al servicio de esta intención narrativa. El perfume se convierte en un medio para atravesar el tiempo.

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